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Los trabajadores de Industrias Titan, la histórica empresa de pinturas Titanlux, hemos convocado huelga, de dos horas por turno, a partir del día 21 de noviembre, para todos los martes y jueves que restan hasta finalizar el año.

Con esta convocatoria queremos denunciar la política de despidos que estamos sufriendo a causa de un ambicioso plan de reestructuración de la plantilla, que está llevando a cabo la Dirección de la Empresa, y que tiene como único objetivo aumentar los beneficios a costa del despido de sus trabajadores.

Solo en lo que llevamos de año han abandonado la Empresa más de 70 trabajadores, en un primer momento con ceses pactados, muchos de ellos bajo la presión de amenazas veladas de despidos y posteriormente a través de despidos objetivos.

La voluntad de la Empresa, manifestada directamente a los representantes de los trabajadores, es la de seguir despidiendo hasta conseguir sus objetivos económicos: reducir en un 10% los costes salariales sobre la facturación, lo que equivale a eliminar un 33% de la plantilla.

La vía elegida para ello ha sido la de los despidos individuales, eludiendo así la vía de los despidos colectivos, que obliga a demostrar a la Empresa que realmente existen causas legales para ello y si las hubiera, a negociarlas con tos representantes de los trabajadores.

Industrias Titán, líder del sector de los fabricantes de pinturas nacionales, es propiedad de la familia Folch-Rusiñol, una de las más importantes familias de la alta

burguesía catalana. Cuenta con más de cien años de historia, durante los cuales jamás registró pérdidas, el año 2016, cerró con una facturación de 103 millones de euros, con los que obtuvo unos beneficios de 2.3m de euros.

Esta necesidad acuciante de obtener más beneficios, de la forma más rápida y fácil, viene determinada por las fuertes deudas contraídas por sus propietarios en el terreno financiero, a través de la participación del 25 % en la sociedad Famo!

Esta sociedad, de la que también formaban parte la familia Lara y el propietario de la marca Mango, lsak Andic, compró en el 2006 un paquete de acciones del Banco Sabadell valorado en unos 500 millones de euros, y que tras diversas ampliaciones llegó a superar los 1.300 millones. Diez años después, con la caída de un 86 % de su valor, han supuesto unas pérdidas para los propietarios de Industrias Titán superiores a 90 millones de Euros.

Este gran descalabro financiero ha conllevado una serie de préstamos y refinanciaciones que, de forma poco ética, han acabado traspasándose a las cuentas de la Empresa produciendo, además de los despidos, una gran descapitalización en forma de la venta de un edifico industrial y terrenos de la Empresa, y la previsible venta de su propia sede corporativa.

Fuente: https://twitter.com/godenx81